Quería escribir sobre el tema desde hace algún tiempo atrás, no precisamente de la anorexia, sino de toda la presión que existe alrededor de las mujeres para que seamos flacas, a pesar de morir en el intento.

Veo estas discusiones en la tele, la satanización de los medios de comunicación a la anorexia y a la bulimia, dando consejos sobre alimentación saludable, alentando a las chicas a no dejarse llevar por la corriente, cuando en realidad la corriente son ellos mismos.
Hablo por experiencia, y OJO, no soy anoréxica ni bulímica, pero sí soy ex gorda y sentí toda esa presión estúpida, me sentí simplemente desencajada. ¿En que momento nos convertimos en flacas compulsivas? ¿Quién satanizó a las mujeres que pasan la talla 4?
Todo empieza con la infancia y las famosas Barbies, juegas con ellas, crees que serás así de grande, de repente ves que tu mamá, tus tías y primas grandes no son Barbies, y te preguntas: chuzo... ¿qué pasó? ¿en qué fallaron estas manes?
Y bueno, llega la pubertad y resulta que ¡tampoco eres Barbie! Y te preguntas: chuzo... ¿qué pasó? ¿en qué fallé? y bueno, Cosmopolitan y Fashion TV te explican que no hiciste la dieta de las proteínas y la de la toronja, entonces empiezas a hacerlo.
Y está el colegio y entiendes que algo no está bien, que esas 15 libras se notan y que es inminente empezar la dieta de la toronja.

Puedo llenar el blog de situaciones en que las gordas simplemente no encajan: en la playa, en los pantalones a la cadera, en los aspiracionales de las vallas publicitarias, en la tele nacional(desde los programas de entretenimiento y los noticieros), en el tvcable, en los vestidos de los centros comerciales que solo llegan hasta talla L (y es una miniatura), en la fiesta familiar en que no falta la tía o la abuela que se llena la boca diciéndote ¡Mijita, qué gorda! a ver si se adelgaza... cierre la boca.
Y bueno, después satanizan a las anoréxicas y a las bulímicas, cuando todo el sistema te rechaza por gorda y te acepta por flaca, más allá de los desórdenes alimenticios y sus efectos secundarios.
Solo escribo esto porque estoy harta del doble discurso de los medios y de la gente en general, es fácil criticar desde afuera... a la final, anoréxica y todo, las flacas siempre terminan ganando, a pesar de tener hambre... y a las gordas las seguirán criticando por no cerrar la boca.