Esto va para los cobardes seudo críticos que se esconden tras el "anónimo". Pon tu nombre si vas a criticar.
Todas las obras y estructuras que se construyen en la ciudad son como el maquillaje de un muerto. La administración socialcristiana se propuso como objetivo darle a la "gente" un espejismo de cemento y recreación, disfrazada de un cuento bonito de reactivación económica.
Es cierto que tenemos una ciudad más limpia, más bonita. Una ciudad que impresiona a primera vista. ¿Pero hasta dónde vemos?
No se trata de tomar partido sino de un fin mucho mayor.
No importa quién lo haga, si los de derecha o los de izquierda, el verdadero problema es que nadie lo hace.
Si nos preguntáramos cada uno de nosotros ¿qué carajo hemos hecho para que Guayaquil sea mejor ciudad? ¿Qué respuesta obtendríamos? Les aseguro que en un 98% la respuesta será NADA.
Y así será siempre hasta que Alguien se preocupe realmente por la "gente".
Parafraseando a nuestro alcalde, la gente quiere comer, la gente quiere trasporte, la gente quiere... y según eso, él ha actuado.
¡No se trata de darle a la gente lo que quiere sino lo que necesita! No se trata de regalar libros gratis, ni de poner consultorios ambulantes, ni de dar de comer, ni de nada de esas actividades NORMALES para una administración de una ciudad, SINO de HACER LA DIFERENCIA al INVERTIR EL DINERO DE TODOS NOSOTROS EN LO QUE REALMENTE NECESITAMOS.
Con esto me refiero a GENERAR UN CAMBIO DESDE LAS ESTRUCTURAS MÁS BÁSICAS DE LA CULTURA, despertando la conciencia de los inconscientes y reestableciendo una comunicación armoniosa entre los individuos de nuestra sociedad guayaquileña. Enseñándole a la “gente” a vivir mejor, en armonía solidaria. Tratando los egoísmos y pretensiones como cáncer de la sociedad, rehabilitando a los individuos y no descalificándolos. Enseñando un camino de vida que los lleve NO a QUERER TENER sino a PRODUCIR, no a pasear reprimidos sino a CONSTRUIR JUNTOS.
Hay problemas sociales muy profundos que son atendidos por fundaciones, organizaciones religiosas e incluso por programas municipales, pero lastimosamente no son la prioridad. Los esfuerzos son tibios, sin continuidad y para nada visibles hasta ahora. La prioridad en Guayaquil hasta ahora ha sido el cemento, los adoquines y el porcelanato.
El factor humano se olvida cada día más y eso es lo preocupante. Por eso Guayaquil está muy bien maquillada, pero está muerta por dentro.
Hay mucho más que se puede hacer con 50 millones de dólares que solo dos túneles para dizque solucionar la irremediable no planificación vial de la ciudad.
Hay mucho más que hacer con todo el dinero GASTADO en adoquines y porcelanatos.
Esta es la situación que me preocupa como guayaquileño, según mi criterio se debe invertir en una REGENERACIÓN SOCIAL más que en una regeneración urbana.
Yo sinceramente espero que el plan social del alcalde para el próximo año sea un plan real, que se aleje de las demagogias, por el bien de la ciudad. Que no sea tan falso como las rosas que le regalan mientras camina por sectores populares frente a las cámaras de video municipales.
¿Qué piensan los guayaquileños?

"Ese barco tiene bandera española y Perú en aquella época pertenecía a España" fueron las declaraciones del ministro de cultura español, César Molina, cuando la prensa le consultó si Perú recibiría alguna porción de los 300 melones o parte del tesoro, el cual fue hallado por Odyssey, una compañía estadounidense dedicada a cazar tesoros.
Los gringos de Odyssey piden una indemnización de 7 millones por el trabajito de encontrar el galeón. Los españoles no quieren saber nada de eso, para ellos es "su" patrimonio.
