Estoy HARTA de escuchar los típicos “¿en qué se gasta la plata Correa?” o “vaya a trabajar señor presidente?” Creo que la gente que dice esto o son asiduos televidentes de Carlos Vera o lectores imperdibles de El Universo.
Lo que YO HE VISTO... el sistema de salud del Ecuador realmente vive una revolución silenciosa. Gente del ministerio está levantando información valiosísima en zonas vulnerables del país (barrios urbano marginales y zonas propensas a inundaciones y otras inclemencias del clima) para asignarle un equipo de doctores (un médico general, una enfermera, una obstetra) por cada mil habitantes. O sea, hay un trabajo planeado y pensado para atender a la población que realmente necesita atención médica.
Vi, literalmente, cómo los doctores iban de casa en casa, censando, y brindando atención médica a domicilio en sectores donde ni la policía entra. Vi las bodegas de los hospitales públicos y dispensarios de salud llenas de medicamentos. Un buen billete debió gastarse ahí Correa...
En educación (y debo darle el mérito al ministro Raúl Vallejo, quien inició todo esto desde el gobierno de Alfredo Palacio) otra revolución silenciosa se está llevando a cabo. La famosa mafia del MPD tiene sus días contados, porque se viene la selección de maestros nuevos a través de la asignación de nuevas a partidas, que se obtendrán por pruebas de merecimiento. Difícil hacer movidas dudosas o corruptas... claro, el invierno jode un poco el proceso porque las escuelas y colegios de la costa, en las zonas afectadas, son albergues ahora. Pero hay otro buen billete invirtiéndose ahí. Maestros contratados por méritos y no por una afiliación a un partido político... tiene sentido, para mí lo tiene.



